“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más?”
                          – Jesús. Mateo 5:38, 43-47 (Biblia versión RVR60)

.


Uno debe estar muy acostumbrado a escuchar las frases de Jesús para no pensar que estaba loco al decir cosas como “Amad a vuestros enemigos”. Probablemente la reacción más normal para la mayoría de nosotros sería más cercana a la del general Patton “Que Dios se apiade de mis enemigos porque yo no lo haré ”[1] ¿o no?.

Lo cierto es que siempre relacioné los temas de fe más con los sentimientos que con la razón. Porque ¿qué tiene que ver el amor con la razón? ¿No es el amor un sentimiento? En términos biológicos si, pero en los términos que Jesús lo plantea, el amor se convierte en todo un reto a nuestra mente.

Los seres humanos, animales y las plantas somos seres sensibles, afectuosos y que reaccionamos a nuestro entorno. Además tenemos algunos instintos que nos permiten reproducirnos, alimentarnos, y protegernos. Un cachorro, por ejemplo, puede ser el mejor amigo del hombre pero si la persona le hace un daño, el perro reaccionará agresivamente para protegerse. Esa es su naturaleza ante el temor. Del mismo modo, también sentirá simpatía por aquellos que le protegen y alimentan. Esta es la forma en que funciona su cerebro y de este funcionamiento no nos libramos nosotros. Desarrollamos afecto por quienes nos hacen bien y nos protegemos o dañamos a quienes nos hacen mal.

A este amor entrañable[2] que responde a nuestras pasiones y que paga bien con bien se le llama en griego Fileo(Phileo). Es un amor sentimental: es relativo a los sentimientos.

Sin embargo, Jesús nos pide algo más que este amor fileo. Nos pide un amor donde la mente prime sobre los sentimientos, un ejercicio de voluntad que no se basa en la complacencia, ni el afecto. Este amor se define con la palabra griega Ágape[2] y es el amor que busca siempre la oportunidad de hacer el bien y el bien a todos sin buscar el mal a nadie. Ni a nuestros enemigos.

Hoy día la petición de Jesús sería vista desde la perspectiva de la inteligencia emocional[3] pero Él no se conforma con el simple manejo de las emociones. Quiere que desarrollemos nuestra capacidad al máximo, no sólo controlando la ira contra quienes nos hacen daño sino que les amemos. Solo así se romperá el círculo de la violencia y la indiferencia que son producto de nuestras pasiones.

Jesús sabe que podemos superar nuestra naturaleza biológica si tenemos convicción -fe- en lo que nos pide y perseveramos con Él, ya que nuestra razón tiene su imagen en Dios, quién es el intelecto trás la física, la química, la matemática, la biología y todo conocimiento.

 


[1] Consultado el 16/11/2012 en http://www.generalpatton.com/quotes/index.html
[2] Definiciones tomadas del Diccionario Expositivo de Palabras Del Antiguo Y Nuevo Testamento Exhaustivo de Vine. William E. Vine. Thomas Nelson Inc.
[3] Término popularizado por David Goleman. Se refiere a la capacidad de reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad de manejarlos.
[4] * Obra gráfica de Bansky utilizada con fines ilustrativos sin fines comerciales. No relacionada con temas religiosos. “La pintura es un llamado a la paz. El hombre que sostiene las flores tiene un estilo militar. El lanzador de rosas de Banksy llama por un fin a las atrocidades cometidas en el mundo en el nombre de la guerra. Las flores aquí son portadoras de paz y una vez lanzadas se esparcirán y traerán paz”. Consultado el 16/11/2012 en http://www.buybanksy.co.uk/banksy/Banksy_Flower_Thrower

Acerca de Carlos Fdo. S.R.

Discípulo de Jesucristo, esposo, padre de 2 pequeños. Soy un aficionado a la tecnología y muy orientado a las relaciones interpersonales. Estudié Ingeniería en Computación y tengo un Master en Administración de Proyectos. Actualmente trabajo como gerente de servicios en una empresa de tecnología y sirvo activamente en la iglesia como diácono.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s